Soluciones — 08

Conteo y Medición con IA

¿Cuánto hay ahí? ¿Cuántos son? Dos preguntas para las que aún hoy alguien sale con un metro y una carpeta.

Dron sobre un acopio de material a granel con un modelo del terreno y el volumen medido

Un vuelo genera un modelo del terreno. A partir de él, la DroniumApp calcula volúmenes: acopios de grava, material a granel, excavaciones, cuerpos de vertedero, indicando la tolerancia y no una cifra redonda. Para las unidades, un modelo de reconocimiento cuenta lo que hay sobre la superficie: vehículos, contenedores, palés en playa de almacenamiento, árboles en una masa forestal.

La diferencia frente a la medición manual no es en primer lugar la precisión, sino la repetibilidad. Dos personas miden el mismo acopio de forma distinta; el mismo vuelo analizado dos veces da el mismo resultado. Solo así pueden compararse dos momentos.

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Por qué la medición manual sigue siendo imprecisa por cuidadosa que sea

Medir a mano un acopio significa recorrer la base, estimar o medir la altura en unos pocos puntos, suponer un ángulo de talud y calcular el volumen. Cada uno de esos pasos aporta un error, y los errores se suman. Entre dos mediciones del mismo acopio suele haber varios por ciento: con valores de material de seis cifras eso ya no es un redondeo.

A ello se añade el esfuerzo. Una superficie grande cuesta media jornada y, precisamente porque cuesta eso, se mide dos veces al año en lugar de cada mes. Entre medición y medición nadie sabe con exactitud qué hay.

El conteo tiene el mismo problema en otra forma. Vehículos en una campa, contenedores en una zona de transbordo, troncos en un cargadero: contables, pero no dos veces igual, y nadie lo repite de buena gana.

Cómo se mide

La base es un modelo del terreno obtenido por fotogrametría o LiDAR. La superficie se vuela en una malla fija, de los solapes surge una nube de puntos y de ella un modelo de superficie. El volumen resulta de la diferencia entre esa superficie y un plano de referencia definido: la rasante, el estado anterior o una solera levantada topográficamente.

Qué referencia se aplica es la verdadera cuestión técnica, y se aclara una vez, de antemano. Sin ella, cualquier programa devuelve una cifra que nadie puede comprobar.

Para las unidades se emplea un modelo de reconocimiento entrenado con sus tomas. Un modelo que cuenta contenedores tiene que saber cómo son los suyos, en qué tamaños aparecen y cuándo dos situados uno junto a otro cuentan como dos y no como uno.

Cuánto vale la cifra

Cada medición se entrega con su tolerancia. Un volumen sin tolerancia es una afirmación, y en una discusión con el proveedor, precisamente la que no se sostiene.

La tolerancia depende del solape de vuelo, la resolución de suelo, los puntos de apoyo y la naturaleza del material. La arena fina se capta con más exactitud que la escollera gruesa con huecos. Lo que es alcanzable lo decimos antes del vuelo, no después.

Dónde compensa

Allí donde la cantidad es dinero y hoy se estima. Graveras y canteras para la valoración de existencias, constructoras para liquidar excavación y relleno, vertederos para planificar la capacidad restante, operadores logísticos para el aprovechamiento de superficie, empresas forestales para inventarios.

La segunda ganancia es la frecuencia. Lo que cuesta media jornada se hace pocas veces. Lo que se vuela en una hora y se analiza solo puede repetirse cada mes, y entonces no se ve únicamente la cantidad, sino su evolución.

Ventajas de un vistazo

  • Resultados repetibles: el mismo vuelo da dos veces la misma cifra
  • Cada medición con su tolerancia declarada en lugar de una estimación redonda
  • Conteos a partir de un modelo entrenado con sus propias tomas
  • Se puede medir más a menudo porque el análisis no es manual